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Comunicado oficial del Rayo Vallecano de Madrid

El Rayo Vallecano de Madrid, S.A.D. desea manifestar, en primer lugar, su absoluto respeto hacia el estamento arbitral, hacia sus profesionales y hacia la complejidad inherente al desempeño de su labor. El Club siempre ha entendido que el error forma parte del fútbol y que todos los profesionales implicados en la competición actúan con la voluntad de realizar su trabajo de la mejor manera posible.

No obstante, tras el partido disputado el pasado domingo 26 de abril de 2026, en el que se produjeron múltiples decisiones arbitrales y un criterio dispar en la intervención del VAR que, a juicio del Club, perjudicaron gravemente los intereses del Rayo Vallecano, queremos agradecer al Comité Técnico de Árbitros, a través del espacio “Tiempo de Revisión”, y, en especial, a su presidente, D. Fran Soto, la humildad y honradez demostradas al reconocer públicamente algunos de los errores producidos durante el encuentro. Todo ello, sin perjuicio de que dicho reconocimiento, aun siendo valorado positivamente por el Club, no repara el daño deportivo sufrido.

El Rayo Vallecano considera que el primer paso para mejorar cualquier situación es reconocer el error, analizarlo con rigor y adoptar las medidas necesarias para evitar que vuelva a producirse. En este sentido, el Club valora positivamente el ejercicio de transparencia y autocrítica realizado esta semana por el Comité Técnico de Árbitros. 

Precisamente por ello, el Club no puede entender las decisiones adoptadas en primera instancia por el Comité de Disciplina, que, en varios supuestos, parecen ignorar una realidad objetiva y claramente apreciable en las imágenes. Asimismo, el Rayo Vallecano considera que, en algunos casos, no se ha realizado un análisis suficientemente exhaustivo de las pruebas aportadas por el Club.

En este sentido, resulta especialmente llamativa la desestimación del recurso presentado contra la tarjeta mostrada a nuestro jugador Pathé Ciss, cuando las imágenes evidencian de forma clara que no existe contacto alguno con el jugador de la Real Sociedad y que, por tanto, la descripción recogida en el acta arbitral no se corresponde con lo realmente sucedido.

Del mismo modo, el Club no comprende que se mantenga la tarjeta amarilla mostrada a Andrei Rațiu, máxime cuando el propio Comité Técnico de Árbitros y su presidente han reconocido el error producido en dicha acción. No atender a unas imágenes concluyentes supone, a nuestro juicio, apartarse de la realidad de lo acontecido y, en consecuencia, impedir que se haga justicia deportiva.

Más grave aún, y alejada de la justicia y proporcionalidad, resulta la sanción impuesta a nuestro jugador D. Isaac Palazón, más propia del ensañamiento hacia una víctima, como fue el Rayo Vallecano, tras los múltiples errores sufridos. Respecto de dicha sanción, el Club entiende que se han aplicado dos consecuencias sancionadoras distintas sobre una misma acción. 

Asimismo, consideramos que no se han valorado adecuadamente todas las pruebas aportadas, que desvirtúan el contenido del acta arbitral, ni tampoco las circunstancias atenuantes concurrentes, entre ellas, el arrepentimiento del jugador, su intachable historial deportivo y el contexto de un encuentro marcado por múltiples decisiones erróneas reconocidas por el propio CTA y por diversos medios de comunicación.

El Rayo Vallecano desea poner de manifiesto que lo sucedido el pasado fin de semana no constituye un hecho aislado, sino que debe contextualizarse dentro de una situación que el Club viene sufriendo a lo largo de toda la temporada. A juicio del Club, y reconocido por el CTA, el Rayo Vallecano ha sido, con diferencia, el equipo más perjudicado por errores arbitrales, la mayoría de ellos relacionados con una inadecuada intervención, o falta de intervención, del VAR. En este sentido, hasta en trece partidos el Club considera haber sufrido perjuicios de incidencia directa en el desarrollo de los encuentros y, por extensión, en la clasificación, con una posible afectación que, según las estimaciones internas del Rayo Vallecano, podría situarse entre 15 y 20 puntos.

Pese a todo ello, el Club ha mantenido, mantiene y seguirá manteniendo en todo momento una actitud honesta, constructiva, respetuosa y colaborativa con todos los estamentos del fútbol español. 

Todo esto es debido a que el objetivo de los órganos disciplinarios debe ser la búsqueda de la justicia deportiva, no la protección corporativa entre los distintos estamentos. La revisión de las decisiones arbitrales y disciplinarias debe realizarse con independencia, rigor, proporcionalidad y pleno respeto a la realidad acreditada por las pruebas disponibles.

Por todo ello, el Rayo Vallecano de Madrid, S.A.D. informa de que agotará todas las vías legales y reglamentarias a su alcance para defender los derechos e intereses del Club y de sus jugadores, con el firme propósito de que se haga justicia.

Rayo Vallecano de Madrid, S.A.D.