Sensaciones de Iván Amaya, entrenador del Rayo Juveni A tras la victoria ante el Rayo Majadahonda por 3-4.
"Hoy hemos llegado al campo y hemos dicho que qué buen día hacía, haciendo un día como el de hoy, sin sol, para nosotros se ha levantado un gran día. El equipo ha sufrido, ha peleado, no ha dado ningún balón ni ningún entrenamiento por perdido... No hemos tenido dos días de descanso en todo el año, porque teníamos que trabajar. El equipo no estaba trabajando como queríamos, ni había podido conseguir victorias en las que, muchas veces, ha sido superior a los rivales, pero no habíamos podido marcar. El equipo se ha adaptado a las mil maravillas. Estoy súper orgulloso de todos lo jugadores, porque esto es gracias a ellos".
Mantenerse enchufados en los peores momentos
"Yo soy un ganador nato. Me gusta ganar hasta a las chapas. Hoy hemos jugado al fútbol tenis y saben que me gusta ganarles ahí. Es un gen, un aditivo, que hay que meterle a los chicos desde el minuto uno. Hay que decirles que el fútbol no es fácil. Yo soy un ejemplo ahí, con trabajo se consiguen muchas cosas. Si llego a futbolista, es por mi trabajo, mi sacrificio, por ser un pesado... mi hermano, a lo mejor, por su físico, ya estaba hecho jugador. Yo me tenía que hacer. Tenía tres características buenas y las explotaba al 100%. Cada entrenamiento es una final. Dime cómo entrenas y te diré cómo juegas, esas palabras me las decía el abuelo, Luis Aragonés, y son las que les he inculcado cada día a los jugadores".
¿Se sufre más en el césped o en el banquillo?
"En el banquillo, con mucha diferencia, mira la cara de mayor que se me está poniendo. Acabas el partido y te das cuenta de que cuando somos futbolistas somos unos egoístas. Te vas a casa y ganes o pierdas te vas enfadado, pero el entrenador no desconecta. Te vas a casa y yo ya estoy pensando en Badajoz, viendo partidos, preparando cómo, jugadores que no llegan bien, que tienen tarjetas... ya estamos preparando el partido. Es una locura, pero una locura muy bonita".
Partido en Badajoz
"Desde hace cuatro jornadas dije que teníamos cuatro finales. Ayer era una penúltima, pero una penúltima muy muy importante, porque la de ayer era la que te iba a marcar. Podíamos tener una posibilidad más, pero ahora mismo tenemos una final, pero también bonita. El equipo se ha tomado cada partido como si fuera una final y es lo que le ha hecho dar ese paso adelante. Ayer hubo un momento en el que me preguntaban en el descanso que qué les había dicho a los chicos. Perdona que lo diga así, pero les dije: "Chicos, hemos estado en la mierda durante toda la primera vuelta. Sabemos lo que es tocar fondo, lo peor. Esto no es lo peor. Estoy convencido de que este equipo remonta el partido. Como marquemos un gol, les remontamos. Somos mejores que ellos, lo hemos demostrado en la primera parte". Los chicos se lo tomaron al pie de la letra y es por ellos, que están en el campo, pero que te obedezcan eso es sentirme orgulloso".
Mensaje a sus jugadores
"A mis jugadores que sigan trabajando, que sigan soñando, porque el fútbol no tiene lógica. Cuando te dicen que vas a ganar en el campo de Los Yébenes, por ejemplo. No, esto es fútbol y no tiene lógica, y más el División de Honor, que es la primera división de juveniles. Que sigan luchando por sus objetivos y viniendo a entrenar como lo están haciendo, al 100%. Si no juegan, que sigan apostando y entrenando, para cuando yo les necesite, que estén a disposición del míster. Eso creo que mi equipo lo ha llevado a rajatabla y tengo una plantilla muy enchufada. No tengo solo once, tengo veintidos futbolistas muy enchufados y eso es lo que nos ha hecho competir mucho mejor".