*Derechos reservados. Prohibido el uso de este vídeo sin permiso del Club.
Rueda de prensa de despedida de Ramón Planes como director deportivo del Rayo Vallecano.
Raúl Martín Presa
"Es un día triste porque despedimos a Ramón Planes, un buen profesional y mejor persona. Hemos tenido un año bastante difícil y él tuvo que asumir la dirección deportiva por sorpresa en un momento precipitado. Nos quedamos desnudos en ese momento y se hizo la planificación lo mejor que se pudo. Ha sido un año bastante difícil, en febrero el equipo estaba muerto y tomamos decisiones que fueron acertadas. Hubo desgaste entre todas partes. Ramón, en un momento complicado, cumplió con su función, estuvo al lado del Rayo siempre y ayudó a superar la situación en vez de salir corriendo y correr como ratas, como hubieran hecho otros.
Aunque tenemos buena relación, hemos entendido que lo mejor era separar los caminos, dejando una puerta abierta entre ambos y haciendo un transito en toda la dirección deportiva. Toda la información que se ha ido captando está a disposición del club y es una transición normal y sencilla. Como club le damos las gracias por su trabajo y honradez este año, porque el proyecto deportivo sigue.
La situación del año pasado no fue normal. Una persona desapareció, se llevó toda la información y nos quedamos desnudos. Ramón hasta ayer estaba aportando y tiene su teléfono disponible para cualquier valoración de fichajes en próximas fechas. Desde el punto de vista deportivo hemos intentado tener continuidad. Hemos tenido dos entrenadores, pero su filosofía no era la continuista que pretendíamos en el club. No que no hayan trabajado los dos entrenadores, que me consta, sino que nuestra idea de fútbol es muy marcada y cuando nos hemos salido ha ido mal.
Aunque ahora no esté Ramón se va a seguir trabajando de la misma manera. Se queda gente que Ramón ha ayudado a formarse. No habrá cambio de rumbo. Sobre esos cimientos se va a seguir trabajando. Lo primero es garantizar la categoría y a partir de eso hablar de otra cosa.
No habrá un giro de timón, las funciones de la dirección deportiva seguirán con su estructura. Las funciones de Ramón las asumirá Cobeño al cien por cien. Estos meses lo que hemos aprendido es que tenemos que poner la base para crecer. Ha habido buen aspecto humano en mucha gente. Por ejemplo, un día que nos jugamos la salvación matemática, en Zaragoza disputa diez minutos Cristaldo, que lleva tres meses sin jugar. Pues juega diez minutos a tope, y siempre sumando.
En los momentos difíciles ha prestado sus puntos de vista gente importante y veterana del club que han ayudado a tomar decisiones más meditadas. Hay mucha gente en la sombra que está colaborando en los últimos partidos como Felines, Potele o Benito".
Ramón Planes
"Las despedidas siempre son tristes. Ha sido un año muy difícil y muy complicado, pero estoy muy contento y orgulloso de haber pertenecido al Rayo. Ha sido una buena experiencia. El Rayo es un club particular, con un ADN muy fuerte. Me quedo con momentos muy buenos y algunos difíciles, pero en esta profesión hay otra parte del fútbol con la que hay que convivir.
Quiero agradecer desde Rafa, el hombre de mantenimiento del estadio, hasta el director general Luis Yañez. El nivel humano de la gente del Rayo es fabuloso. Ha habido muchas situaciones complicadas, pero el puesto también conlleva estar al lado del club y ser lo más honesto posible.
En el fútbol y en la vida es bueno que haya diversidad de opiniones, pero siempre desde el respeto. Creo que es un momento en el que el club tiene otras personas capacitadas para ejercer la labor que yo ejerzo. Desde el primer minuto Cobeño, Morón y Hontecillas me han ayudado. Yo he colaborado con ellos y he estado al día del fútbol base, que es algo que me apasiona.
No ha sido un calentón ni una decisión tomada rápida. Los dos pensamos que lo mejor es tomar otro camino. Pueden contar conmigo para lo que necesite el Rayo. Saben que pueden contar conmigo. Me voy triste porque me hubiera gustado cumplir el contrato, pero uno tiene que saber los momentos de tomar decisiones. Para mí lo fácil era irme a mitad de temporada, en una situación horrorosa y salir corriendo y echar las culpas a otro, pero lo importante era seguir hasta el final. Muchos equipos importantes con gran historia se cambiarían por el Rayo. Lo conseguido por Míchel tuvo mucho mérito.
Durante la temporada hubo dos propuestas del exterior. Desde el minuto uno fui al director general, pero les dije que a mitad de temporada no me iba a ir. No existe el club perfecto. Hay que trabajar en consenso con todo el mundo. A final de temporada, el viernes jugamos en Sevilla y el sábado hablamos. Nos dimos un tiempo para ver lo que era mejor para las dos partes. Ahora puede que tenga otras posibilidades, pero a día de hoy no tengo nada firmado con nadie. Mi salida no es cuestión de falta de autonomía.
Hay un error en el mundo del fútbol de valorar a un director deportivo simplemente por los fichajes. Ser director deportivo significa mucho más como trabajar en muchas áreas o crear una estructura. Hay que tener la relación y solucionar problemas en el día a día. Es como conducir el barco en mitad de la tempestad. Me siento contento porque la relación ha sido buena y he intentado ser como soy yo.
Hubo un momento difícil con la salida de Baraja, que fue una apuesta mía y es un magnífico entrenador. Lo bueno es que el fútbol pone a cada uno en su sitio. Rafa Bénitez cuando empezó tuvo dos o tres ceses y luego mira lo que ha conseguido.
En un momento complicado es verdad que hubo mucha gente que me pedía la opción de salir del club y huir, pero hay que asumir responsabilidades. La misma que asumí con Sandoval, al que defendí su contratación, y Baraja igual. Luego lo de Míchel fue una decisión unánime. Ese fue un momento muy complicado, pero también le dije al presidente que no me iba a ir e iba a seguir. Teníamos papeletas de irnos abajo, pero si nos íbamos había que asumirlo".
Sobre David Cobeño. Nuevo director deportivo del Rayo
"Alguna vez hay que empezar. Yo empecé muy joven y tuve oportunidad para empezar en el equipo de mi ciudad. David tiene una serie de virtudes importantes, quiere el club y conoce a Míchel. Parte con la ventaja de que se conocen hace muchos años y esa fluidez y diálogo lo tienen. Estoy absolutamente convencido que puede hacerlo bien porque tiene sentimiento y amor por el club, conocedor de la casa y buena relación por el entrenador".